Lo lamento por la gente que se olvidó olimpicamente de mi pero que cuando tiene oportunidad me dice cuánto me extraña.Yo prefiero los hechos, las palabras se las lleva el viento (suena cursi, pero real, aunque eso ese dicho parece ser de antes de la imprenta, jajaja).No quiero que suene como un reproche, pero una amistad se alimenta de momentos en compañia, de cosas en común, de cariño y preocupación, de ayuda mutua, de confianza y compañerismo.Alguna vez tuve muy buenas amigas, y yo también fui una buena amiga, pero decidí irme y el alejamiento rompió todos los lazos que me unían a esa gente.Por mas frio o doloroso que suene al no haber mas contacto cotidiano, ni momentos juntos la amistad se perdió, solo quedaron bonitos recuerdos y un gran cariño.Pero si cada cual se preocupara por seguir en contacto, por contarnos cosas, por buscar el momento para una llamada telefonica, yo creo que podríamos seguir siendo amigos/as.Por ese motivo pusimos en casa un teléfono que a nuestra gente de Buenos Aires le sale de precio como si estuvieramos allá, osea: no pagan larga distancia!!! es solo llamada local, y sin embargo parece ser que el dinero no es un problema, sino que el problema y su limitación de comunicación está en ellos mismos.No me llaman. Siempre hay una excusa, sea razonable o no.Hay personas a la cuales no puedo decirles mucho, porque sé que viven a full y que no tienen mucho tiempo para colgarse un rato al telefono, pero hay otras que no hacen un huevo de su vida y sin embargo argumentan no tener tiempo para llamarme. Yo lo lamento, y me jode, si, me jode mucho que se olviden de mi.Han llegado a decirme ” sos vos la que se fue” , eso me lastimó profundamente por dentro.
Llegué a la conclusión de que la gente no es como uno la piensa, que la distancia magnifica e idealiza y que lo que fue ya no volverá a ser nunca mas.