Hoy es un día malo, uno de esos días que mejor no hubieramos empezado, esos días que son tan malos que hasta tenemos miedo de no terminarlos.
Hoy la tele no enciende, y cuando está Stand-by hace un ruidito extraño, como si un pajarito se hubiera hecho el nido adentro, y no hay manera de que encienda, está cagada. No, no hay otra tele en toda la casa, teníamos firmado un contrato de exclusividad.
El teléfono está “chafado”, funciona mal desde hace rato, el boton de llamar-atender está como un control remoto sin pilas, hay que apretar muy fuerte para que funcione. Yo creo que mas por vagancia que por otra cosa no lo reemplazamos.Y esta cuestión, hoy, con la tele rota me molesta mas que cualquier otro día.
Empezó el frío y a pesar de que el domingo andábamos en manga corta hoy ya puse la calefacción, porque las temperaturas bajaron notablemente y de noche me despierto muerta de frío. Pero resulta que empieza el fresquito y la caldera empieza a cagarme la vida: se apaga y no hay manera de encenderla! hay que estar con el dedo apretando el botoncito duro durante un rato largo, hasta acalambrarte el brazo y dejarte el dedo morado. Así que hoy, la muy-poco-inteligente-Gisela dejó trabado el botón con un objeto… pero no una cuchara, un tenedor, no tuve mejor idea que trabarlo con una cucharita de helado, de esas que se rompen y dejan un pedacito dentro del botón!!!
Me pegué tal cagazo que no tardé en meter algo más para sacar ese pedacito que lo que hacía era ayudar a que salga más y más gas para encender. Cuando salió disparado el pedacito (gracias a un cuchillo) encendió de golpe la caldera, y en ese instante me dí cuenta que hoy es un mal, muy mal día!
Me jode por sobre todas las cosas tener que hacer un gasto inesperado, y me debato entre dos decisiones superficiales e importantísimas: tele común o LCD.
Conozco la diferencia, por el precio, digo… y digo yo, si voy a comprar una tele para que me dure seguro que vale la pena gastar en una moderna, liviana, grande y pagarla en miles de cuotas. En cambio una de tubo también tendría que comprarla en plazos y quien sabe cuanto me duraría. No lo sé, no estoy segura.
Esta casa no es una casa sin tele!! nuestras series, los dibus de Vicky, las pelis, los programas del corazón (jejejeje), los docu… ah, no.
Ahora tengo unas horas hasta que Ro venga por la noche y tomar juntos una decisión super importante: tubo o LCD!!!