17 semanas

panza 16 semanas

Ya estoy de 17, pero no tengo fotos de ahora, así que posteo una foto del lunes, el último día de la semana 16.

Mes de junio cupo lleno

Un viaje corto e intenso, una mudanza larga y pesada, una panza que crece por minutos y una visita inesperada e incómoda: hemorroides.
Debería abrir una nueva categoría para estas cosas: íntimo y desagradable.

GP F1 Catalunya

Hace un par de semanas, tuve una oportunidad única de ver en persona una carrera de Fórmula 1.
El ruido de los coches es impresionante y no creo que vuelva a repetir la experiencia en mi vida, me alegro de haber tenido la posibilidad de hacerlo.
Ahora, mientras miro la carrera de Mónaco (mi circuito favorito), me acordaba y tenía ganas de compartilo poniendo nas pocas fotos que pude sacar del evento.

GP F1 Catalunya
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Se viene la mudanza

¿Por dónde empiezo?

Se siente

Como patea este bicho!
Desde hace un par de semanas (desde la 14) este bebé se hace sentir, y no solo lo siento yo, es que lo siente cualquiera que ponga su mano en mi vientre!! patea !! es muy fuerte!! Ni maripositas ni nada, patadas.
Sigo sin engordar nada, creo que tendré un kilo más, que comparado con los 3-4 kilos que había aumentado con Vicky a esta altura es una diferencia. Espero seguir así, de poquito en poquito! Y eso que en este embarazo estoy experimentando un hambre que nunca sentí en mi vida, explosivo, de estar perfecta paso en cuestión de segundos a sentirme como si hubiera pasado dos días sin comer, con dolor y ruido de panza.

16 semanas

panza 16

Casi 16 semanas

Así estamos, a un día de cumplir 16 semanas (aunque según ecografías entré hace unos dias en la semana 16). Lo siento por la pésima calidad de la foto y mi poca presencia a las 12 de la noche y con ropa de entrecasa!

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Semana 15

En la ecografía de la semana 12, no fue todo tan bien como hubiera querido, en la primera (por la mañana en el privado) me dijeron que todo iba perfecto y en la segunda también (por la seguridad social , a la tarde) … pero… siempre un pero…
Parte del estudio de cribado que hacen en el primer trimestre para descartar s.down y s.edwards es mirar ciertos marcadores para asegurarse. Semira la traslucencia nucal que estaba perfecta, y también miraron el ductus venoso, y ahi estaba el tema.
Me dijeron que tenía “ductus venoso reverso” (en realidad me dijeron”tiene una cosita en el corazón” lo del ductus lo leí en el informe) y que tenía que hacerme una ecocardiografía en la semana 15, porque el corazón aún era muy pequeño para diagnosticar una cardiopatía. No es que estuviera enfermo, pero con ese ductus podría tener más posibilidades que otro bebé de tener una cardiopatía congénita, el ductus venoso reverso es una característica de corazones con cardiopatía o bebés con s.down (esto ultimo estaba practicamente descartado).

Cardiopatía” … esa palabra quedó repitiendose una y otra vez en mi cabeza, hora tras hora, hasta llegar a una crisis de llanto incontenible. Pero al otro día ya me sentía bien.

La doctora me dijo ” No te preocupes, las posibilidades son bajas (una en cien) pero tenemos que asegurarnos“.
Hoy me hice el ecocardiograma al mediodía, y no solo está su corazón perfecto, sino que además el bebé está crecido unos días más que su fecha, tiene 15 semanas y 2 días y parece de 16 semanas!

Desde hace ya una semana lo siento moverse y dar golpecitos desde adentro, es muy emocionante porque a Vicky la sentí con 20-22 semanas moverse! y bueno, dar patadas mucho después. Este bichito se hace sentir!!!!

Y no sé si decirlo… pero la doctora dijo que parece una nena!!!!!

semana 15

semana 15

Maternidad

Hace un par de días fue el día de la madre en España, una fecha que no me mueve un pelo porque en realidad me siento homenajeada como madre casi cada día en esta casa, mi regalo es ser madre, mi regalo tiene unos ojos hermosos y se llama Victoria. Pedí que no me regalaran nada ¿ que más regalo puedo pedirle a la vida? pero me hicieron una de mis comidas favoritas.

Hoy encontré en el blog de Armandilio un texto precioso que robaré para que puedan emocionarse y sentirse identificadas, como yo.

Nos juntamos para almorzar cuando mi amiga me comenta que ella y su pareja
están pensando en tener familia.

Estamos haciendo una encuesta, – me dice medio en broma. – ¿Crees que
deberíamos tener un bebé?

Te cambiará la vida, – le contesto intentando que mi voz suene neutral.
Sí, ya sé, – me dice, – ya no podremos dormir hasta tarde los fines de
semana, ya no tendremos vacaciones espontáneas…

Pero eso no era lo que yo pensaba. Miro a mi amiga intentando decidir qué
decirle. Quiero que ella sepa todo lo que no aprenderá en los cursos de
preparto, quiero que sepa que las marcas físicas que dejará el embarazo
sanarán, pero que convertirse en madre le dejará una marca emocional tan
profunda que la hará vulnerable para el resto de su vida.

Pienso en advertirle que nunca más leerá un periódico sin pensar “podría
haber sido MI hijo”. Que cada vez que se entere de la caída de un avión, de
un incendio se sentirá perseguida. Que cuando vea fotos de niños
hambrientos, se preguntará si puede haber algo peor que ver a un hijo morir.

Miro sus uñas perfectamente arregladas y su ropa impecable y
pienso que sin importar lo sofisticada que sea, convertirse en madre la
reducirá al nivel tan primitivo de una osa protegiendo a su cría. Que una
llamada urgente: ¡Mamá!, la hará dejar caer un souffle o su mejor
cristalería sin pensarlo dos veces.

Siento que debería prevenirla que ya no importarán los años que haya
invertido en su carrera, que su profesión pasará a segundo plano por la
maternidad.
Que podrá arreglar para que su hijo esté bien cuidado mientras
trabaja, pero un día, entrando a una importante junta de negocios, creerá
oler el dulce aroma de su bebé, y que deberá utilizar cada milímetro de
autodisciplina para no salir corriendo a su casa, sólo para asegurarse que
su bebé está bien.

Quiero que mi amiga sepa que las decisiones de todos los días ya no serán
una rutina. Que el deseo de un niño de 5 años de entrar al baño de hombres
en Mc Donald’s se convertirá en un dilema mayor. Que en ese momento, entre
el ruido a bandejas y los gritos de los niños, sopesará importantes
argumentos acerca de la limitación de la independencia de su pequeño y la
posibilidad de que un depravado se pueda esconder en ese baño al que ella no
podrá entrar. Que sin importar lo decidida que sea en la oficina,
cuestionará todas las decisiones que tome con respecto a su hijo.

Mirando a mi atractiva amiga, quiero asegurarle que aunque pierda los kilos
de más que le deje el embarazo, jamás se sentirá igual acerca de sí misma.
Que su vida, tan importante ahora, pasará a segundo plano cuando tenga a su
hijo. Que no dudaría en dar la vida por él sin meditarlo un instante, sin
embargo deseará vivir más años, no para cumplir sus propios sueños, sino
para ver a su hijo cumplir los suyos. Quiero explicarle que la cicatriz de
la cesárea y las estrías se convertirán en medallas de honor.

La relación de mi amiga con su marido cambiará, pero no de la manera que
ella cree. Quisiera que ella entendiera cuanto más se puede amar a un hombre
que se levanta por las noches a acunar a su hijo y que siempre está
dispuesto a jugar con él. Creo que debería saber que se enamorará de él otra
vez, por razones que ahora encontraría muy poco románticas.

Quisiera que mi amiga pudiera saber lo identificada que se va a sentir con
otras mujeres que a través de la historia han intentado detener una guerra,
los prejuicios o choferes alcoholizados. Quisiera que entendiera porque yo
puedo ser muy racional acerca de muchos temas, pero me vuelvo temporalmente
irracional cuando discuto el peligro que significa una guerra nuclear en el
futuro de mis hijos.

Quisiera describirle a mi amiga la exaltación de ver a su hijo aprender a
andar en bicicleta. Quisiera poder reproducirle esa risa contagiosa que
escapa del alma del bebé cuando toca la suave piel de un gato o un perro por
primera vez. Quisiera que saboreara esa felicidad al abrazarlo que es tan
real, que duele. La mirada intrigada de mi amiga me hace comprender que los
ojos se me han llenado de lágrimas.

Nunca te arrepentirás, – le digo al fin, tomándole la mano y ofrezco una
plegaria silenciosa por ella, y por mí, y por todas aquellas mujeres
meramente mortales que se enfrentan a los tropiezos de la maravillosa
experiencia llamada maternidad.

Feliz cumple mi amor!

Sos una de las pocas personas que puede alegrarse de tener más años… porque cada día te ponés más bueno!!!

Felices 32 mi vida!!!!!

Y felices 6 años en España.

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