“Dice un paciente mío que cuando uno tiene una mujer capaz de ser madre y de ser puta, tiene una mujer de puta madre.
Y es cierto y es maravilloso, no sólo para ese hombre.
Cuando una mujer se anima a ser madre y puta, tierna y sensual, buena y erótica, se siente otra vez completa.
Las mujeres también tienen que aprender que no hay diferentes grupos, que ser puta no es ser prostituta, es saber disfrutar del sexo.
La mujer ideal, decía Schopenahuer, es una princesa en la vida social, una avara en los gastos y una puta en la cama. No como la mía – decía el - que es una princesa en los gastos, una puta en la vida social y una avara en la cama.
Si para que los hombres no tengan que buscar afuera, la mujer tiene que reunir la actitud de una madre y la actitud de una puta, ¿qué aspectos tiene que reunir el hombre para que la mujer no tenga que buscar otro hombre afuera?.”
“El camino del encuentro” de Jorge Bucay.



