No sé en que momento de nostalgia pelotuda me dió por bajar la discografía completa de los Cadillacs, y me pongo a escucharlo mi primer día sola en casa, desempleada y con depre (no la depre de verdad mamá, la depre de estar sin laburo).
Ahora me contengo las lágrimas con “Siguiendo la luna” (¿a quien se le ocurre?) a pocos días de cumplir 4 años en España. Cuatro años sin ver mi barrio, mi gente (tres gatos locos a esta altura), sin ver los lugares que fueron testigo de los primeros 22 años de mi vida.
“…Vamos mi cariño que todo está bien,
esta noche cambiaré, te juro que cambiaré.
Vamos mi cariño ya no llores más,
que por vos yo bajaría el sol
o me hundiría en el mar.
Y esto parece verdad para mí…”
La próxima vez que ande con nostalgia me bajo una peli de Porcel.




