Al agotamiento de viajes y mudanzas, le agrego que el bebé tiene una CIV (comunicación interventricular) de 2mm y por esto aumentan los riesgos de problema de cromosoma (s.down, s.patau, s. turner, etc), así que casi de urgencia me hice una amniocentesis y ahora reposo absoluto. Y me cago en la mudanza, en las ecocardiografías y en “tó lo que se menea”.
Esto fue ayer, pero prefería decir la buena noticia y no la mala.
La semana que viene si la amnio no sale bien me llamarán, y si sale bien creo que no llaman nada, además tengo la eco de las 20 semanas, en la que miran todo con lupa, posibles malformaciones, etc, y estoy cagadísima.
Ahora hago reposo, en la cama o el sofá, esperando que la amnio no se complique con rotura de bolsa o infecciones (son los riesgos de la amniocentesis), esperando que los resultados sean positivos (si los resultados no son los esperados tendría que interrumpir el embarazo) viendo como la casa se me viene encima y el tiempo pasa sin poder hacer ni una caja para la mudanza que es inminente.
Y además, hacerme a la idea de un embarazo de alto riesgo controlado por ecocardiografías una vez cada 4 semanas.

Pero tranqui, ni una lágrima derramé, ni una.