
Después de mucho tiempo viviendo en Barcelona, al fin fuimos a la Sagrada Familia!
Mientras Vicky dormía la siesta vimos en la tele que era jornada de puertas abiertas, y como estamos a 5 estaciones de metro nos fuimos sin pensarlo cuando la nena se despertó.
Ella estaba encantada, diciendo que era un castillo y que ella era una princesa, pero que se había dejado su caballo en casa. Divina.
Lástima que no pudimos subir, porque había demasiada gente y esas zonas parecían no estar habilitadas un día así.
Sacamos muchas fotos y lo pasamos genial, espero ansiosa ir algún otro día para subir y ver todo Barcelona .



