De repente ya no tengo derecho a escribir en mi blog cómo me cagó un “amigo”, como si fuera mas grave contar la cagada que se mandó el otro que la cagada en sí.
Cerrarle las puertas de tu casa a un amigo es terminar definitivamente con esa amistad, porque amistad es compartir, y no se me ocurre que pudiera ser otra cosa.
Amistad es llenar el vacío del otro, dar cuando el otro necesita y está en tus manos ayudarlo.Amistad también es sentirse como en familia, saber que hay algo diferente, una confianza especial.
Yo pensaba que dándo lo mejor de mí es como se conserva las amistades, pero con el tiempo me dí cuenta que también exijo lo mejor de los demás, que si yo siempre estoy para los demás pero los demás no están nunca conmigo eso jamás puede llamarse amistad.
Para perdonar a un amigo hay que poner muchas cosas en la balanza, pero si no hay nada para poner está clarísimo que lo único que se perdió es la ilusión, pero nada más.
No puedo llamar amigo/a a alguien que me cierra las puertas de su casa, o a quien no aparece justo cuando mas lo necesito, o a quien en vez de comprender mi dolorse va po r las ramas con estúpidas superficialidades.
No quería hablar de estos temas porque estos años pasaron por mi vida muchas personas que llamé y se hicieron llamar amigos.
Y parece que cada cosa que uno pone aca es motivo de discusión. No, a veces solo quiero descargarme.
Estoy un poco podrida de escribir para ser objeto de burla u objetivo de insultos y descalificaciones.
Según D. y J. es peor escribir en el blog lo que hizo D. con nosotros (dejarnos colgados y decirnos q no quería nuestra presencia en su casa para el partido) que llamar a las 12 de la noche a casa (y a los dos móviles varias veces) una y otra vez para decirnos cosas espantosas, insultarnos y tratar de asustarnos.
Él se comportó como un mierda y cuando nosotros decidimos publicar lo mierda que era resultó que la mierda éramos nosotros por decir lo que él había hecho.
Ella tratando de justificar lo injustificable me dijo que perdió la confianza en mi, y cuando le pregunté ¿por que? me respondió que porque Rodrigo había publicado ese post. ¿Y yo en eso que tengo que ver? Mientras mi marido desilusionado escribió ese post : YO DORMÍA. Además, ¿que tiene de malo escribir cosas que nos pasan en el blog? Si D. no hubiese hecho lo que hizo solo hubieramos escrito cosas buenas de el. Cada cual escribe su libro, con lo que hace día a día.
Mirá, ahora te doy motivos, lo pongo en Mi blog, porque es aca en donde me expreso, donde escribo lo que me sale del corazón y lo que me sale de los huevos también! ¿O encima que nos acosan también tenemos que mantenernos callados? Ustedes estan locos!
Actualización: Después de leer este post, Ro me pidó que cambie lo de “mierda”, y yo le respondo : NO, eso quedará así, porque a esas actitudes solo se le puede llamar de esa manera. Sorry por ser tan ordinaria, pero sería peor si contara las cosas que dijo D. cada vez que llamó por teléfono de madrugada y por las cuales lo llamo así, un mierda.




Que histéricos que son flaca!
Leí el post también de tu marido: él sólo se invitó al partido, cuando el otro le dice que no vaya se ofende: “no porque mi amigo no quiera ver el partido si no porque yo no tenía donde ir a verlo”. Es decir: le importa un pito la amistad, él quiere ver el partido.
Le echan en cara al otro pobre 30 mil veces que lo invitaron a comer en Navidad… ¿para que lo invitan entonces?
andáaaa!