Tres hombres están encadenados desde su nacimiento en una caverna, mirando hacia una de las paredes, de espaldas a la entrada de la caverna. Están encadenados de manera tal que sólo pueden ver hacia adelante. Cuando sale el sol, ven luz en la pared. Por la noche, la pared está oscura. A veces ven pasar sombras por la pared, pero no saben por qué.

Un día, uno de ellos logra soltarse y sale de la caverna. Lo que ve es asombroso; vuelve corriendo a contarles a sus amigos y trata de convencerlos de que lo acompañen. Él explica que fuera de la caverna hay un mundo de cosas maravillosas: plantas, animales, cielo y mar. Pero los otros no le creen. Dicen que la pared de la caverna, con sus sombras, es la realidad. Se niegan a seguirlo.

El otro entra al maravilloso mundo real solo mientras que sus amigos permiten que el miedo controle sus vidas.

Platon,