Hace un par de años, luego de que mi mejor amiga cortara una relacion con un chico, analizé su situación y llegué a esta conclusión.
Parece que generalizo, pero no, es que no puedo hablar directamente de tal o cual persona libremente. No creo : ni que todas las mujeres seamos asi, ni que todos los hombres sean asá.
A pesar de todo, yo puedo decir con orgullo que encontré a mi principe azul entre tanto sapo, je, y me lo quedé para siempre.
Falso enamoramiento
Muchas veces nosotras interpretamos como cariño algo que puede ser una dulce calentura nada mas, y ahí es donde empezamos a mentirnos, para después sufrir.
Yo sé que mi supuesta independencia emocional es un traje de disfraz para engalanar mi soledad y sobrellevar la angustia que me causa el no tener a quien amar.
Cuando nos mentimos a nosotras mismas empezamos a jugar un juego perverso, donde los protagonistas son aquellas dos personas involucradas en la relación, una relación sin bases, actuada, y el problema surge cuando una de las personas sale afectada y despierta de la ilusión. Ahí se da cuenta de que no se conocen entre ellos, porque siempre tuvieron puestas sus mascaras para poder sostener todo ese teatro. Cuando el telón cae el individuo supuestamente enamorado/a también, y ahí empieza su duelo, muy duro, ya que recuerda a la otra persona como perfecta, en base a una idealización.
Cuando nos hacen daño nosotras lo justificamos con estúpidas excusas, sin darnos cuenta de que lo que nos parece un mal momento para ellos es su verdadera personalidad. Para modificarlo deberíamos: justificarnos a nosotras mismas presuponiendo que el error lo estamos cometiendo nosotras al pretender tapar los verdaderos problemas con las estupideces que nos dice el otro, y que por eso estamos con alguien que no nos quiere, porque sencillamente no lo queremos. Y jamás nos preocupamos por quererlo, nos obsesionamos con el pedido que le hacemos constantemente para que nos ame, y a eso lo llamamos amor, llegamos a creer que estamos enamoradas por pretender su entrega absoluta y fidelidad.
Caemos en el error de suponer que por pensar todo el día en él, le estamos dando nuestro ser, cuando en realidad lo que estamos haciendo es saturar nuestra mente con trivialidades y semi bloquear nuestros sentidos hasta parecer verdaderas estúpidas(a lo que llaman enamoramiento!).
El error es nuestro, el tipo nos demuestra todo el tiempo que es lo que pretende de nosotras y que es lo que no quiere. Pero parece que nosotras esperamos a que nos agreda de alguna forma para darnos cuenta de cuales son sus intenciones, a pesar de que lo sabemos desde la primera desilusión que nos causo.
¿Querer o no querer? Esa es la pregunta, y eso es lo que pasa cuando no nos queremos, nos auto flagelamos.
¿Cómo podemos esperar a que otro nos quiera cuando nosotras no nos tenemos ni el más mínimo respeto?
Cuando estamos vacías, huecas, ellos ven un juguete con el cual pueden hacer lo que se les antoje. No les podemos exigir que nos den algo que no sabemos darnos, porque asumen (inconscientemente inclusive) que no sabríamos dárselo a ellos tampoco.
Hay que analizar con criterio todo lo que queremos de una relación, y no pedirlo de golpe, también fijarnos si estamos dispuestas a conocer a la otra persona tal cual es y abrirnos al cambio que involucra dejar al príncipe azul (hombre idealizado) en el olvido.
Gisela S. 18/02/01



