No tengo palabras para explicar el dolor que me causa esto:

MOSCU.- Aún perplejos e inmersos en un profundo dolor, los habitantes de Beslan desataron ayer su furia contra el gobierno de Vladimir Putin en el entierro de algunas de las víctimas de la matanza en la escuela de Osetia del Norte, una tragedia por la que aún hay cerca de 200 desaparecidos, en su mayoría chicos, y que según cifras extraoficiales dejaría 500 muertos. Un largo cortejo de mujeres llorando y madres con fotografías de sus hijos acompañó los ataúdes hasta el cementerio. Tumbas improvisadas en un campo, coronadas con cruces blancas, recibieron los primeros cuerpos de decenas de niños asesinados por supuestos terroristas chechenos. Algunos hermanitos fueron inhumados en una misma tumba. “Si los funcionarios hicieran bien su trabajo esto no habría sido posible”, se quejaba Muradi, un anciano residente de esta ciudad conmovida por la matanza, mientras exigía una respuesta al gobierno de Putin y la renuncia de las autoridades locales. El Kremlin mostró ayer las primeras evidencias de la anunciada captura de tres de los treinta terroristas. La televisión oficial exhibió la imagen de uno de los secuestradores que actuaron en la escuela de Beslan mientras suplicaba ante las cámaras que los dejaran vivir, que él mismo tenía hijos chicos y que no había disparado a nadie. “En esta zona la policía controla hasta los cajones de tomates, pero lo hacen sólo para obtener coimas”, dijo durante el funeral Zarima, una de las madres que perdieron a sus hijos, y que se preguntaba: “¿Cómo es posible que no controlaran que estos terroristas se movieran con tantas armas?” Según la agencia rusa Interfax, el ministro del Interior de la república de Osetia del Norte, Kazbek Dzantiev, se transformó ayer en la primera víctima política de la masacre, al presentar su renuncia “por iniciativa propia”. Mientras las autoridades rusas indicaban que los muertos en la escuela llegaban a los 335 -155 de ellos niños-, el Ministerio de Salud de Osetia del Norte comunicó que el número de víctimas mortales superaba ya los 460. En una entrevista con el diario El Mundo, de Madrid, Visami Tutuyev, director del Centro Kavkaz (el sitio más influyente de información del Cáucaso), habló de “una auténtica catástrofe” con 600 muertos. Además, culpó a Putin de ordenar “el asalto del colegio y matar o herir a un total de 1200 personas, prácticamente a todos los rehenes. Es un monstruoso crimen contra la humanidad”. El gobierno ruso declaró duelo nacional para hoy y mañana, en tanto circula en Moscú el llamado a una manifestación de protesta para mañana ante la iglesia de San Basilio. Mientras tanto, cientos de personas continúan en la incertidumbre porque no saben si sus familiares están vivos o muertos. De acuerdo con un responsable del Consejo de la Federación, Oleg Teziyev, son 191 las personas desaparecidas, la mayoría de las cuales serían niños. El miércoles último, al iniciarse las clases en la escuela 1 de Beslan, un comando tomó como rehenes a unos 1200 niños y padres que se encontraban en la institución. El asalto de las tropas rusas se inició el viernes tras una primera explosión en el interior del edificio, que varios testigos atribuyeron al estallido accidental de una de las numerosas bombas colocadas por el comando en las redes, puertas y aros de basquet del gimnasio en el que estaban hacinados. El médico pediatra Leonid Roshal, que había sido solicitado como mediador por el comando de secuestradores, dijo que tras recoger el testimonio de numerosos sobrevivientes en el hospital de Beslan llegó a la conclusión de que hubo por lo menos una explosión antes de que las fuerzas rusas asaltaran la escuela. Los servicios de seguridad rusos (FSB) sostienen que la situación quedó completamente fuera de control cuando el comando puso en peligro la vida de los rehenes y obligó a las fuerzas especiales a intervenir. Este operativo fue ampliamente criticado por expertos internacionales en terrorismo, que consideraron que Rusia priorizó la fuerza antes que mantener negociaciones con los secuestradores, que pudieron haber mostrado la intención de lograr una resolución del conflicto con la menor cantidad de víctimas posible. Por otro lado, fuentes hospitalarias indicaron que los peritajes médicos sobre cinco cadáveres comprobaron que esas personas, algunas de ellas niños, fueron violadas. La Cruz Roja rusa lanzó ayer un llamado urgente de materiales para los hospitales de Beslan y Vladikavkaz, donde se encuentran los centenares de heridos.
Agencias AP y ANSA