Con el tiempo me fui dando cuenta de que a medida que las cosas se iban poniendo mas dificiles en mi vida me fui encontrando mas y mas sola… y resultó que salí ilesa, pero cada vez mas dura (aclaro, no insensible, sino dura, que es diferente).
Pero hay veces que me planteo cosas que no debería ni pensar, hay veces que escucho a esa parte mas tonta, ingenua y sentimental de mi. Días llenos de nostalgia que me remontan a epocas de mi vida muy diferentes a las que vivo ahora, compartiendo con gente que era como yo, pero que ahora es tan diferente.
Las circunstancias de la vida me fueron demostrando quien es quien, y fue un desastre total.
La fidelidad ya no está de moda al parecer, ni en parejas, ni en amigos, ni en familia, ni “ná de ná” como dirían los andaluces.
Emigrar no fue facil, como hecho en sí mismo, pero mas dificil fue todo lo que sucedió a mi alrededor como consecuencia de eso.
Hace ya mas de tres años que me fui, y hay gente que todavia no se dió cuenta de eso, gente que siempre me decía lo importante que era yo para ella, etc.
Las palabras se las lleva el viento… y a los amigos el tiempo.
Me desilusioné mucho, de todo, de todos, y aunque varias veces me hayan dicho que no tengo derecho a reclamar nada, que exijo mucho de los demás, yo digo que no es cierto, que no es así, y que estás equivocada. ¿Por que? Porque la amistad es dar y recibir, porque cuando uno quiere da hasta el cansancio, y si uno habla y no oye voz alguna del otro lado, pregunta si su interlocutor todavía está. Lo que vos llamas exigencia no es mas que mi pregunta sencilla: “hola ¿estas ahi?”.
Puede sonar soberbio, pero dí muchas oportunidades, mas de las que a mi me dieron.
El tiempo, la distancia enseñan cosas que no alcanzaría toda una vida para aprender.
Desde el momento que me subí a ese avión en el aeropuerto de Ezeiza me convertí en cuidadana del mundo, no soy ni de aquí… ni de allí.
Todo se hace extraño, todo el doble de difícil, desde no reconocer al abrir los ojos por la mañana el lugar en el que estás, con ese sentimiento de extrañeza, hasta tener que salir a comprar cosas básicas que tu casa nunca faltaron: un sacacorchos, un pelapapas… y uno se aferra a las cositas tontas (como puede ser una foto o una taza con tu nombre) que te recuerdan que no naciste de un repollo, que te rcuerdan que tenes un pasado, y que en algún lugar del mundo hay gente que conoces… y lo mas importante: gente que te conoce.
Esto último es lo mas dificil, cuando uno se va a un lugar en donde nadie sabe quien sos, tenes que rehacerte cada día, y sos mas que nunca quien sos, porque no estas condicionado a ninguna relacion de amistad ni parentezco en especial.
Es dificil empezar de cero, dejar todo atras a sabiendas de que nada volverá a ser como cuando te fuiste, que lo que dejas en tu tierra cambiará y que con el tiempo… se olvidarán. En cambio uno… siente que todo quedó como ese día en el que se fue, que la gente, las cosas, tu casa, tu barrio, quedará congelado hasta el día que vuelvas.
Me fui para siempre, sin ganas de volver, y sigue siendo así, pero hasta el día de hoy no me había dado cuenta de que ese todo que dejé para siempre y con lo que corté incluye también a la gente que quiero, y que me quería.
¿Cuando será el día que deje de pensar en ellos, en llamar para un cumpleaños o en recibir una llamada un día especial?
EL EXTRANJERO
(bunbury-copi)
Una barca en el puerto me espera
no se donde me ha de llevar
no ando buscando grandeza
solo esta tristeza deseo curar
Me marcho y no pienso en la vuelta
tampoco me apena lo que dejo atrás
sólo se que lo que me queda
en un sólo bolsillo lo puedo llevar
Me siento en casa en América
en Antigua quisiera morir
parecido me ocurre con África
Pero allá dónde voy me llaman el extranjero
donde quiera que estoy el extranjero me siento
También un extraño en mi tierra
aunque la quiera de verdad
pero mi corazón me aconseja:
los nacionalismos que miedo me dan
Ni patria ni bandera
ni raza ni condición
ni límites ni fronteras
Extranjero soy
Porque allá donde voy me llaman el extranjero
donde quiera que estoy el extranjero me siento
Porque allá donde voy me llaman el extranjero
donde quiera que estoy el extranjero me siento



