Mientras hago una sopita de fideos para mi hija recuerdo que ayer se cumplieron 3 años del día que vinimos con Ro a Barcelona.
Fue el 8 de octubre del 2002 que vinimos de Gran Canaria (en donde estuvimos 6 meses) con una promesa de trabajo, 150 euros en el bolsillo, una panza de 7 meses y una incertidumbre total y absoluta.
Pasaron ya tres años y muchas cosas, muchas, entre ellas el nacimiento de Victoria, el suceso mas importante de mi vida.
Tristezas, alegrias, decepciones, hambre, comilonas, buenas y malas noticias, muchos contrastes: la vida misma.
Cada 8 de octubre me invade la misma sensación, al recordar con tristeza ese día en el que me tiré al abismo sin paracaidas.
Y aca estoy, contándolo.



