Hace unos 6-7 años, tras terminar una larga y penosa relación (5 años), y disfrutando de mi nueva libertad tomé consciencia de que había sido maltratada durante todo ese tiempo. Un maltrato silencioso, sin moretones a la vista, con heridas bajo la piel, heridas en el alma.
Nunca me pegó, pero conseguía hacerme sufrir día tras día con muy pocas palabras, con control, manipulandome.
No pasaba un día de mi vida sin gritar y llorar, sin querer morirme cada noche, pidiendo no despertar por la mañana.
El siempre me decía que yo era una histérica, y hasta me había convencido de ello.
Era profundamente infelíz, y lo peor es que no me daba cuenta, no conocía otra vida.
Una vez sola y liberada de ese infierno, pensé muchas veces en todo lo que había pasado en esos años, y me dí cuenta de que no hace falta una paliza para ver que te estan lastimando, para darte cuenta de que no te quieren.
“Pero él es bueno” decimos las mujeres, recordando una sonrisa, un beso o un momento bonito, borrando como por arte de magia toda la crueldad.
Nunca más permití esa clase de hombre en mi vida, pero una vez más caí en la trampa de alguien que parecía ser buena persona. Cuando me dí cuenta de que era peligroso y quise alejarme recibí un puñetazo en mi cara.
Solo había pasado dos semanas con él.
Fué espantoso, pensé que me mataba, salí de esa situación de milagro, porque me puse a gritar a un policía que pasaba cerca. Pasé mucho, muchísimo miedo.
Pero todavía hay mujeres que novian con maltratadores, se casan con maltratadores, de todo tipo, físico, verbal, psíquico. Los justifican, los defienden, los aman, y algunas ese amor lo pagan con la muerte, o la humillación e infelicidad a cadena perpetua.

A una amiga de la infancia la mató su novio a golpes, vivían juntos.
A otra amiga la trataron muy mal, la humillaron, la insultaron, y ante el primer empujón le advirtieron sus amistades lo que seguía, y pasó muy poco tiempo hasta que le dió una paliza. Pero claro, él era encantador.
A otra le tocó un hombre que jamás hizo una cama, ni una cena, ni le cambió un pañal a su bebé, y se tuvo que separar porque su vida era una mierda, tuvo valor y tomó distancia.
Otra quedó embarazada de su marido y le hizo elegir entre él o el bebé, ella eligió a su hija y con una panza de 5 meses puso agua y miles de kilómetros de por medio.

A la gran mayoría de las mujeres les cuesta identificar un maltrato.

Insulto, descalificación, humillación, son maltratos.
Un empujón, es maltrato.
Un “hija de puta” es maltrato.
Un grito, es maltrato.

No dejes que te maltraten, alejate, un verdadero hombre, alguien que te quiere de verdad no te insultará jamás, no te pegará, no te gritará.

A veces creo que todas las mujeres fuimos maltratadas aunque sea una vez en nuestra vida por una pareja, de una u otra forma.

Lo importante, creo yo, la manera de prevenir mucho sufiemiento, es reconocer el maltrato apenas se percibe, y para eso hay que tener bien claros muchos conceptos. Quien te quiere no te controla, quien te quiere no te grita, no te pega, no te empuja. Un empujón es un golpe. No es dificil de entender.
Antes de casarse hay un noviazgo, y antes del noviazgo un proceso en el cuál se conocen las personas.
Suelo reconocer a los maltratadores cruzando muy pocas palabras, y a los futuros maltratadores también.
Un hombre que no hace nada en la casa en la que vive con su mujer y sus hijos también es un maltratador, delega todo el trabajo y la responsabilidad en la mujer, pero suele tomar las decisiones importantes.

Encontré una guía para adolescentes, que ayuda a identificar que tipo de relación puede ser dañina:

http://www.malostratos.org/actualidad/images/pdf/No%20te%20lies%20chicos%20malos.pdf

12 claves para reconocer la violencia en el noviazgo

Tu pareja…

1. Ha expresado celos de amigas/os, compañeras/os de trabajo o familiares.
2. Ha insistido en saber con quién estabas.
3. Te ha hecho escenitas.
4. Se ha quedado en silencio por enojo.
5. Te ha presionado para hacer dietas o ejercicio.
6. Te ha amenazado con suicidarse.
7. Te ha hecho sentir miedo de sus reacciones
8. Te ha agredido físicamente: empujado, cacheteado, rasguñado o golpeado.
9. Ha esculcado tus pertenencias, tu diario o tu correo electrónico para conocer “la verdad”.
10. Te ha amenazado con dejarte.
11. Te ha tocado, besado o acariciado sin tu consentimiento.
12. Te ha presionado para tener relaciones sexuales

Obviamente que las hay mucho mas sutiles, mas disimuladas, no es necesario llegar a un golpe para darse cuenta de que se está frente a un maltratador.