Receta para que un niño de tres años, enfermo de varicela e inapetente, coma algo antes de dormir:

Una pata de pollo con la mano!

Con Ro nunca fuimos amantes de obligar a comer a los niños, creemos inclusive que es contraproducente, y jamás obligamos a Victoria a comer cuando no quiere, aunque nuestra angustia nos deshaga en llanto e imploremos de rodillas. Entendemos que cada persona es diferente y que nadie mejor que uno para saber cuánto, qué y como quiere comer, por eso ella misma es su mejor referencia para saberlo.
Peroooooo, ahora que está enferma está mucho mas inapetente que de costumbre, y a Ro se le ocurrió que nada puede gustarle más a un chico que comer con las manos.
Así fue como Victoria aceptó cenar una pata de pollo entera con las manos, un vaso lleno de leche y todo así: muy contenta y felíz.

Aunque de aspecto da penita se la ve bastante mejor, aguanta desde hace horas sin fiebre, levantada, mirando pelis, hablando mucho y jugando con nosotros. Yo la veo contenta a pesar de todo.

Tuvimos una mala noche, la chiqui se despertó pidiendo leche (se tomó dos vasos llenos), no quería estar sola y le costaba volver a dormirse. Al final me fui a trabajar con poco mas de 4 horitas de sueño, viajé fatal y no veía la hora de estar en casa con mi enanita.
Ahora Ro me traerá una sopita de arroz (estoy haciendo dieta por lo que los remedios), haré “sofing” un rato mirando C.S.I. y trataré de “quedarme dormida” (vos ya sabés).